Son muchos los clientes que prefieren acudir a videntes sin gabinete. En especial, aquellas personas que hacen consultas sobre algunos aspectos de su vida de forma bastante asidua. Es la mejor opción cuando queremos un servicio personalizado, fiable y sin respuestas estándar.

Soy Luz Villanueva vidente y tarotista sin gabinete y si has llegado hasta aquí no es casualidad, debo ayudarte.

La mejor vidente: Luz Villanueva

Soy Luz Villanueva, Vidente desde que tengo uso de razón y estoy especializada en Tarot y Videncia sin Gabinete. Llevo más de 20 años dedicada en cuerpo y alma a aquello para lo que he nacido: adelantarme a los acontecimientos que están por venir y trasmitirlo a la persona que consulta conmigo.

Videntes sin gabinete

No es que los videntes que trabajen en un gabinete sean menos válidos, pero el trato con una persona cercana puede marcar la diferencia. Normalmente, cuando llamas a un gabinete, te atiende alguien de forma aleatoria o según turno de llamadas. Si es una consulta muy puntual, todo marchará sobre ruedas, pero si vienes pidiendo asesoramiento sobre una cuestión específica que necesita cierto seguimiento, tendrás que empezar de nuevo a explicarle de cero tus inquietudes.

Los videntes sin gabinete como yo, sin embargo, estamos al día de tu caso. Llevo personalmente la historia de cada cliente que atiendo. De esta forma, el trato es de mayor calidad, más cercano. Individualizado y agradable, ya que partimos de una relación de mayor confianza.  El servicio de las videntes sin gabinete como es muy apreciado por mis clientes, ya que puedo implicarme mucho más en cada caso particular.

Videntes buenas sin gabinete

El trato que ofrecemos las videntes sin gabinete es más familiar y cercano, sin dejar de ser absolutamente profesional. Esto es más importante de lo que crees. Y es que, cuando fluye la comunicación de forma cómoda y agradable, es mucho más fácil canalizar las energías. Se obtendrá mucho más provecho de la consulta. Por eso la diferencia entre una vidente con gabinete y otra sin gabinete se centra precisamente en conseguir esa relación de confianza, tratando siempre con la misma persona. De esta forma conozco mejor tu trayectoria y puedo darte unas respuestas más concretas, siempre guiadas por la verdad que muestra el tarot. El trabajo como tarotista es un trabajo en conjunto con la persona que consulta. Por eso, siempre es mejor contar con alguien que te haga sentir a gusto.

La videncia puede ser de gran ayuda por muchísimos motivos diferentes. La inquietud principal que suele traer a la gente a consultar a videntes naturales sin gabinete es la búsqueda de un significado para la propia vida. A menudo, son personas que están pasando por una etapa complicada en sus vidas.  Esperan que la videncia les ofrezca alguna respuesta a todo eso que les está sucediendo. Las buenas videntes sin gabinete podemos revelarte una serie de opciones posibles para solucionar el conflicto y que hasta entonces habían pasado desapercibidas por esa persona. Se trata de obtener una visión diferente y más amplia de los problemas que estás sufriendo. Esto te permite reubicarte y guiarte en la mejor dirección para resolver la situación.

Videntes fiables sin gabinete

Históricamente, y hasta nuestros días, personajes de relevancia y poder, han recurrido siempre a clarividentes, videntes buenas, tarotistas recomendadas, videntes fiables sin gabinete, etc. Se las ha buscado para obtener guía y consejo ante decisiones difíciles. Las videntes de todos los tiempos han tenido un papel de gran importancia en momentos cruciales en los que personas de todas las clases sociales debían tomar alguna decisión. La cartomancia ha ofrecido, desde el inicio del tarot, asesoramiento y ayuda en momentos de encrucijada vital.

Incluso empresarios, políticos y miembros de importantes cúpulas directivas acuden de forma habitual a tarotistas sin gabinete. Estas, además de ofrecer la máxima discreción, ofrecen su capacidad para vislumbrar la realidad desde una perspectiva superior, lo cual puede ser muy útil para tomar decisiones estratégicas.

Videntes naturales sin gabinete

Las videntes naturales somos aquellas que poseemos una habilidad psíquica especial que hemos desarrollado desde el nacimiento. Esta facultad clarividente hace que pueda vislumbrar más allá del mundo físico y material. Puedo comprender, de forma natural, el pasado y el presente de una persona. Esta visión global, unida a los mensajes del tarot, hace que sea capaz de guiar a la gente por el camino adecuado que lleve a solucionar sus preocupaciones y problemas. Gracias a mi videncia real.

Todos tenemos la capacidad de desarrollar el poder de la videncia natural, ya que se cree que esta se encuentra dentro de nosotros. Muchos expertos aseguran que todos nacemos con dotes para la clarividencia y que los conservamos hasta los cuatro años, que es cuando los niños tienen amigos imaginarios o tienen miedo de fantasmas y otros seres mágicos. Después de ese tiempo, si la facultad no se estimula, se acaba perdiendo.  Estos estudiosos sugieres que las mancias nos ayudan a ir trabajando de a poco la capacidad de videncia natural.

Algunas personas se vuelven clarividentes después de una experiencia cercana a la muerte, por una enfermedad grave o accidente, por un golpe en la zona de la cabeza, o la apertura de la energía kundalini. Algunas personas usan estimulantes químicos o psicodélicos para aumentar su videncia. Esto es algo que no se recomienda, ya que la información puede no ser exacta y los efectos físicos secundarios pueden ser peligrosos. Además, el mensaje que se ofrece en un estado alterado de conciencia inducido puede ser inexacto.

Videntes de verdad sin gabinete

Los videntes de verdad poseemos la capacidad de observar tanto el pasado, como el presente y el futuro. La videncia es una facultad que se presenta en personas de todo tipo y en diversos grados. Podemos encontrar videntes capaces de ver con claridad sucesos del pasado, o solamente algunos vislumbres. Hay quien puede dominar este don a voluntad y quien obtiene estas visiones de forma ocasional e involuntaria.

Estos últimos, aunque pudiesen conocer momentos del pasado de alguna persona, estarían sujetos a errores. ¿Por qué? Estos cuadros aislados de clarividencia no se pueden relacionar de forma segura con otros eventos para poder obtener explicaciones fiables y exactas. Por eso, los videntes de verdad son aquellos que hemos conseguido desarrollar al máximo nuestras capacidades. Solo así se pueden ofrecer respuestas precisas y verdaderas.

Hace ya mucho que la ciencia está tratando de explicar estas peculiares capacidades extrasensoriales a través de distintos tipos de estudios. Para ello han llegado a diseñarse programas informáticos. También sistemas complejos de figuras y cartas Zener y otros métodos a través de los que se han intentado obtener respuestas a este fenómeno. No existen aún estudios concluyentes al respecto, pero la comunidad científica cada vez está más dispuesta a admitir que todos contamos con habilidades cerebrales aún desconocidas y poco desarrolladas.

Videntes de nacimiento sin gabinete

Así pues, según algunos científicos, todos podríamos ser videntes de nacimiento.  Cada ser humano lleva en su interior el potencial de desarrollar la videncia natural. Algunos grupos de expertos sostienen la opinión de que los humanos nacemos con estas dotes especiales para la clarividencia de forma natural. Se mantienen en nosotros durante cierta etapa de la infancia. Siguen ahí en el periodo en el los más pequeños hablan con seres mágicos, tienen miedo de los fantasmas o conviven con amigos imaginarios.  Este don debe ser estimulado desde entonces. De lo contrario se va perdiendo en la rutina de un estilo de vida apegado a lo material y lo terrenal.

También se afirma que las propias mancias hacen que la persona vaya trabajando de forma gradual sus capacidades de videncia natural.

Las mejores videntes sin gabinete

Actualmente prolifera un modelo de gabinete de tarot inspirado en el sistema del call-center, con una recepción de llamadas y un filtro de las entradas que se distribuyen entre los empleados.  El trabajo, de esta forma, se convierte en un servicio totalmente masificado e impersonal. En él se trata de atender el mayor número de llamadas posibles por poco dinero. Por eso, es mejor apostar por las mejores videntes sin gabinete. Este es el modelo tradicional que nos permite contactar siempre con el mismo profesional para que nos atienda personalmente.

La mejor analogía sería la del artesano. Su trabajo pasa por entender nuestras necesidades y ofrecernos un producto a nuestra medida.  El vidente sin gabinete no nos va a dar respuestas estándar, algo bastante común en las empresas de este tipo. Sin embargo, los negocios de videncia en gabinete realizan una publicidad tan potente que la supervivencia de los videntes sin gabinete peligra tanto como la de los artesanos de otros oficios.

Vidente sin gabinete sin preguntas

Una vidente buena, natural y con cualidades desarrolladas no necesita hacerte preguntas. Solo sabiendo tu nombre puede conseguir predecir tu futuro. Esta capacidad solamente la tenemos los videntes de nacimiento, con ese don innato. En cuanto a las fechas de los sucesos que se pronostican se pueden establecer con cierta probabilidad. Pero hay que tener siempre en cuenta que existe un margen de error. Una vidente buena es capaz de conectar con tu energía a través de tu voz. Y, así, recibir de manera espontánea información acerca de las intenciones o los sentimientos de la persona en quien estás pensando o sobro quien consultas.

De esa forma, se pueden describir situaciones venideras detalladas y concretas, que el vidente o tarotista sabrá expresar con sinceridad, claridad y sin mensajes ambiguos o enrevesados.

Si deseas realizar una consulta al Tarot con una vidente sin Gabinete, llámame, estoy deseando ofrecerte mi ayuda.

Luz Villanueva Vidente sin Gabinete

Tarot Económico  935 952 313

806 Barato            806 454 814